Teodosio De La Quintana

(1762-1831)

El fundador de esta familia de terratenientes de Colonia, poderosa durante el virreinato y en los primeros tiempos de la vida independiente fue don Pedro de la Quintana, progenitor de nuestro biografiado, sin parentesco conocido con la otra prosapia del mismo apellido – la del general Hilarión de la Quintana- que ilustró los anales argentinos y dio próceres a la independencia americana. En efecto, don Pedro de la Quintana, establecido en la región del arroyo de San Juan y poseedor de dilatados campos, descendía del andaluz don Andrés Gómez de la Quintana, capitán de caballos corazas de Buenos Aires, conquistador de Colonia del Sacramento en 1704 y, al decir de Azarola (AZAROLA: 1942, 148): “soldado de mucho temple, organizador y recio, inspirador de la confianza de sus jefes, conocedor de la psicología india y hombre de predicamento en las esferas gubernamentales”. De la compulsa de los documentos se constata la supresión del apellido Gómez, siguiendo la costumbre rioplatense de simplificar la onomástica (del mismo modo que Perafán de la Ribera quedó en Rivera, o Pérez de la Valleja tornóse Lavalleja).

Nuestro biografiado vio la luz en Buenos Aires el 11 de enero de 1762. Su primer nombre de pila le correspondió por nacer, de acuerdo al santoral católico, en el día de San Teodosio de Judea (ca. 423-529), abad de Constantinopla. Ubicamos su partida de bautismo, inserta en el libro N° 12 de Bautismos de Españoles de la Catedral de Buenos Aires (1760-1769), al folio 81, que reza así: [Anotación marginal]: “Theodosio Benedicto “En trece de Henero de mil sete.s senta [sic, por sesenta] y dos a.s con mi licencia el Mro. D.n Domingo de Bozo bautizo puso oleo y chrisma á Theodosio Benedicto de tres dias de edad hijo lexitimo de D.n Pedro Gomes de la Quintana y de D.a Cathalina de Veda [sic, por Vera], fueron Padrinos D.n Simon de Tagle Bracho y D.a Fran.ca Gomez de la Quintana de q.e doy fee D.r. Miguel de Leyva (firma). La familia de don Pedro de la Quintana debió avecindarse en la jurisdicción de Colonia del Sacramento inmediatamente después de la repoblación española (1777). En la relación de vecinos del partido de Rosario de 1778 (LUX-WURM-YARZA: 2002, 75) fue empadronado junto a su mujer y su dilatada prole: Andrés, Isidro, Teodosio, Santiago, Manuel, Pedro Juan, Tomás, María Potenciana y María Gabriela. Era propietario de los esclavos: Domingo, María Mercedes, Isidora y Juana.
Don Pedro fundó en Colonia, en la comarca situada entre los arroyos San Juan y Miguelete, el vasto establecimiento de campo que fue conocido hasta mediados del siglo XIX con el nombre de “Estancia grande de los Quintana”.
De la testamentaría de 1805 de su esposa doña Catalina Vera (Archivo General de la Nación. Protocolos Colonia. Libro 712, folios 89/96v), surge que la familia poseía una estancia que, con sus ganados y existencias, estaba avaluada en $5.785 (op.cit., 151).
Conocido el valor ínfimo de campos y haciendas, debe entenderse que esta propiedad fuera de las principales en la región. Su mensura, practicada en 1834, arrojó 22.924 cuadras cuadradas, pero la legitimación de esta dilatada propiedad fue recién obtenida por sus ocupantes en 1835 (op.cit., 152).
Don Teodosio, el más célebre de los vástagos de don Pedro y doña Catalina, formó su hogar en el Real de San Carlos el 2 de mayo de 1785 (Libro 1° de Matrimonios 1779-1810, folio 13) con doña Gervasia Benítez, natural del Real de San Carlos, hija de los porteños Simón Benítez y Da. Sebastiana Gómez, descendiente de familias
fundadoras de Buenos Aires.
[Anotación marginal] “Dros. 13 p.s. Teodoro [sic] de la Quintana con
Gervacia Benitez.
En 2° de Mayo de 1785 en el R.l de S.n Carlos anejo
á la Capilla del Rosario, despose p.r palabras de
presente que hasen verdadero Matrimonio á
Teodoro [sic] de la Quintana natural del pago
de S.n Juan, hijo legitimo de d.n Pedro de la
Quintana ya difunto natural de B.s
Ay.s y de Catalina Vera nat.l de B.s Ay.s;
con Gerbacia Benites nat.l del R.l de S.n
Carlos, hija legitima de Simon; y de Sebastiana Gomes: naturales de
B.s Ay.s habiendo precedido las tres amonestaciones en tres
domingos, de lo q.e no resultó impedimento,
fueron testigos D.n Carlos Drago, D.n Fran.co
Pardo y D.n Fran.co Serrano: de lo q.e doy fee
Manuel Guerrero (firma)”.
De su matrimonio hubo 13 hijos, naciendo el primogénito –Pedro Celestino- a dos semanas de celebrada la boda.
En el censo del Real de San Carlos de 1824 figuran empadronados:
Dn. Teodosio [de la] Quintana, 58 años con Da. Gerbacia Benítez, 52 años y los siguientes hijos, todos colonienses: Dionisio 34, Vicente 28, Petrona 27, Eusebia 20, Manuel 19, Mónica 18. También tenían
esclavos: Cecilia y María (de nación mina, de 29 y 58 años), Teresa y Josefa (de Colonia), Antonio (de nación banguela, 38 años), Tomás (de nación congo, 39), Mariano 14, Lorenzo 12 y Laureano 8 años, colonienses.

En su obra “La epopeya de Artigas” (ZORRILLA DE SAN MARTÍN:
1930, 338), el Poeta de la Patria se encarga de revelar que Teodosio de la Quintana fue un patriota de la primera hora. En efecto, el 15 de febrero de 1811 Artigas abandonó la plaza de su guarnición en la Colonia, y en compañía del comandante Rafael Hortiguera y del cura José María Enríquez de la Peña se refugió en los montes de la estancia de don Teodosio en el Cerro de las Armas, en la costa del arroyo San Juan, en procura de la primera oportunidad que le permitiera cruzar el río y ofrecer sus servicios a la Junta de Mayo de Buenos Aires, en momentos de la naciente emancipación. Don Teodosio de la Quintana brindó a Artigas el más eficaz de los apoyos: puso a sus órdenes a un “baqueano” llamado Chamorro que, en compañía de dos de sus hijos, Pedro y Pablo de la Quintana, acompañaron al futuro jefe de los orientales, dándole además cincuenta onzas de oro y una tropilla de caballos. En agradecimiento, el Prócer le obsequió a don Teodosio un yesquero de guampa que hoy se custodia en un museo coloniense.
En 1804 había ocupado el cargo de Alcalde del Real de San Carlos.
Fue electo, en diciembre de 1817, Alcalde de Primer Voto y tras la toma de Colonia por los portugueses (1818) fue nominado Alcalde General del departamento.
Terminó sus días, casi septuagenario, el 21 de octubre de 1831:
[Anotación marginal] [acta] 7 D. Teodosio de la Quint.a.
“En la Colonia del Sacramento á veinte y uno de
octubre de mil ochocientos treinta y uno: Yo el,
cura interino di eclesiastica sepultura en el cementerio
con entierro mayor solemne al cadaver de
D. Teodosio de la Quintana natural de Buenos
Ayres desposado con Da. Gervasia Benites. Se le administraron
los santos sacram.tos de penitencia, y
extremauncion. Y p.a q.e conste lo firmo
Fr. Domingo Rama (firma)”.
(Libro de Difuntos N° 2 de la parroquia de Colonia del Sacramento,
folio 106, acta 7).
Su viuda y albacea inició en 1833 expediente para la obtención de títulos de propiedad de la estancia. Elevados los antecedentes al gobierno de la República, dispuso éste que “en consideración a la antigua posesión y a los notorios servicios de la familia al país en diferentes épocas, expídase por escribanía la competente escritura de
propiedad”
(AZAROLA: 1942, 153).
La prolongada Guerra Grande (1839-1851) que asoló al Uruguay tuvo resultados desastrosos para la propiedad privada, no siendo la excepción la estancia de los Quintana que medía casi veintitrés mil cuadras de superficie en 1851. Esta familia más que ninguna otra vio cómo sus riquezas pecuarias (15.000 cabezas de ganado vacuno, 7.000 ovejas, 3.000 yeguas, 150 caballos, 300 mulas, 200 cerdos) y hasta tres de sus esclavos eran confiscadas por Don Manuel Oribe (op.cit., 154/155).
Para finalizar esta síntesis biográfica, hacemos nuestras las palabras de Luis Enrique Azarola Gil (op.cit., 156), precursor de la Genealogía en el Uruguay: “Estos linajes lugareños […] han sido, en realidad, los creadores de la patria actual: muchos de sus vástagos […] dieron base a la civilización hoy difundida en las antiguas comarcas
primitivas. Su vida ruda y patriarcal es un atractivo más de su simple y bella historia; y en el estudio de nuestras células constructivas esas estirpes tradicionales aparecen como los pilares más robustos y los
exponentes más típicos de la democracia rural”.

BIBLIOGRAFÍA:
AZAROLA GIL, Luis Enrique: “Apellidos de la Patria Vieja”. Buenos Aires, Librería y Editorial “La Facultad”, 1942.
LUX-WURM, Hernán Carlos: “Los Alcaldes Porteños de la Santa Hermandad en la Banda Oriental (1785-1810)”. En Revista Histórica de Soriano. 1998 (40° Aniversario).
LUX-WURM, Hernán – YARZA ROVIRA, Enrique: “Los Quirós: una antigua familia rioplatense”. Montevideo, Imprenta CBA, 2002.
ZORRILLA DE SAN MARTÍN, Juan: “La epopeya de Artigas”. Tomo I. Montevideo, Imprenta Nacional Colorada, 1930.
Enrique Javier Yarza Rovira
Comisión de Biografías